EL CRISTO DE LOS ESTUDIANTES REGRESA A LAS AULAS

La hermandad de Los Estudiantes dará inicio este martes 11 de febrero a la campaña de entrega a colegios católicos sevillanos de la réplica de la pintura del Cristo de la Buena Muerte que durante varias décadas presidió las aulas de las diversas facultades de la Universidad de Sevilla, una iniciativa impulsada por nuestra corporación en el marco de la misión evangelizadora del IV centenario de la hechura del Crucificado (1620-2020).

Aprovechando la celebración de la misa de hermandad de los martes, nuestra corporación irá invitando a lo largo de este año 2020 a representantes y alumnos de distintos colegios para hacerles entrega de esta conocida pintura que representa al Cristo Universitario sobre un soporte en forma de cruz latina.

Sabido es que la Universidad de Sevilla encargó a mediados del siglo XX al entonces catedrático de Pintura de la Escuela Superior Juan Miguel Sánchez la ejecución de una obra seriada del Cristo de la Buena Muerte para que presidiera todas las aulas, despachos de catedráticos, seminarios, bibliotecas de departamentos y centros y decanatos de la Universidad, una labor de creación en la que fue auxiliado por los profesores Francisco Maireles y Miguel Gutiérrez. En recuerdo de esos años, la hermandad se ha planteado rescatar esa pintura para que, de nuevo, nuestro Crucificado vuelva a presidir el trabajo diario de profesores y alumnos en las aulas de muchos colegios religiosos sevillanos. De esta forma, nuestra corporación hará entrega a cada uno de los colegios de sendas reproducciones de aquella originaria pintura a fin de que el Cristo de la Buena Muerte siga siendo símbolo y “expresión de los sentimientos católicos de los estudiantes sevillanos”.

La campaña de entrega de estos Crucifijos arranca este martes 11 de febrero, para lo cual se ha invitado a la misa de hermandad a los colegios de Adharaz y Altasierra, Club Palmera y Club Tarfia. Los alumnos de los colegios invitados participarán en la eucaristía haciendo las lecturas. En el ofertorio, se bendecirán los Crucifijos y se harán entrega de los mismos a los representantes de los distintos centros. Finalizada la eucaristía, representantes y alumnos serán invitados a visitar la casa de hermandad.

Amén de suponer una recuperación sentimental de enorme valor simbólico para nuestra hermandad, esta iniciativa, desarrollada en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza de la Archidiócesis, tiene un claro sentido formativo y evangelizador y se desarrolla con el fin último de hacer realmente presente a Cristo en el ámbito estudiantil.