Tenemos nuevo director espiritual

Pablo Guija, médico y sacerdote.
J.M.PAISANO/ @elcorreoweb

Estrenamos curso y también director espiritual. El sacerdote Andrés Pablo Guija Rodríguez ha sido nombrado nuevo delegado diocesano de la Pastoral Universitaria y rector de la Capilla de la Universidad, por lo que a partir de este curso ejercerá la dirección espiritual de nuestra hermandad.

Licenciado en Medicina por la Universidad de Sevilla y en Ciencias Religiosas por la Facultad de Teología de Granada, Pablo Guija fue ordenado sacerdote en junio de 2014, celebrando su primera misa en la Parroquia de la Magdalena de Sevilla.

Nuestro nuevo director espiritual llegó a trabajar unos meses como médico antes de centrarse en su formación religiosa y dedicarse a sanar almas. Su primer destino pastoral, y único hasta ahora, ha estado ligado a los pueblos de la comarca de la Sierra Sur. Allí ha ejercido durante los últimos cinco años como párroco de Los Corrales y Martín de la Jara, donde ha dejado una honda huella entre sus vecinos.

En una entrevista el pasado mes de julio en el programa La linterna de la Iglesia, de COPE Sevilla, Guija confesaba afrontar este nuevo destino pastoral entre la comunidad universitaria “con ilusión y con alegría”, a pesar de la incertidumbre que le generó en un principio un cambio “aparentemente tan abismal”.  Y hacía la siguiente reflexión: “¿Qué tratamos de hacer todos los sacerdotes? Celebrar la eucaristía y los sacramentos, evangelizar y rezar, eso es lo que voy a seguir haciendo en la Universidad. Al final lo que espera la gente es encontrar en el sacerdote esa mediación para llegar a Cristo. Eso es lo que ha hecho mi predecesor Álvaro Pererira de forma magistral y eso es lo que, humildemente, voy a tratar de seguir haciendo con mucha confianza en el Señor”.

A sus 35 años, Guija es una persona que se da a querer entre sus compañeros de sacerdocio y que destaca por su talante enimentemente misionero ya que, siempre que puede, se escapa de misión.

Desde estas líneas, la hermandad le transmite nuestra más cordial bienvenida y le desea un fructífero servicio pastoral entre los miembros de la comunidad universitaria. ¡Bienvenido, Pablo!