El manto procesional de María Santísima de la Angustia

proyecto del manto

Proyecto de manto para María Santísima de la Angustia

DESCRIPCIÓN DEL MANTO

DSC04938El manto procesional de la Santísima Virgen de la Angustia, ha sido realizado en terciopelo de Lyón, color Burdeos, con bordados en oro fino, seda de colores y relieves de marfil, a modo de gran capa pluvial y con el mismo estilo renacentista que conforma toda la obra del paso de palio.

El bordado se constituye como una gran orla que circunda todo el manto, parte sobre fondo de tisú y a juego con la ornamentación del techo de palio, y en ella se enmarcan cinco grandes cartelas con bordados en seda de colores, cada una de ellas representando una escena de la vida de Jesús.

El profesor Huguet Pretel, autor de los dibujos de las cartelas, se decidió por representar en las cartelas, distintos encuentros de Jesús con mujeres, relatadas en los evangelios: en una de ellas se representa las bodas de Canaá, con Su Madre, la Virgen María; en la siguiente, el encuentro con la samaritana, en el pozo; en otra de ellas, en casa de Marta y María; en la calle de la Amargura, con la Santa Verónica, y por último, la aparición a María Magdalena, tras la Resurrección del Señor.

manto_08El trabajo en seda de estas cartelas ha sido el más laborioso habida cuenta la complejidad del dibujo y la gran extensión de todas ellas. Aproximadamente y por término medio, se han empleado de 3 a 4 meses de trabajo en cada una de ellas, habiéndose empleado un total de 19.000 metros de hilo de seda y 168 colores distintos, de la marca Gütermann, traídos expresamente de Alemania.

100_4412En la gran orla, entre una cartela y la siguiente, aparecen seis escudetes sobre fondo celeste y plata, en el que cuatro recogen letanías lauretanas, al estilo de las caídas del techo de palio: Turris Davidicae, Turris Eburnea, Domus Aurea y Foedetaris Arca; y las otras dos recogen dedicatorias especiales, una a la Corporación de la Esperanza Macarena, hermanada con la de los Estudiantes, bajo el lema Spes Nostra, y la última dedicada a la patrona de la ciudad y la archidiócesis, la Virgen de los Reyes, con el título Regina Regum.

Por encima de la gran orla, aparecen otros cinco medallones más pequeños que, igualmente bordados en seda de colores, recogen el busto de distintos Santos Sevillanos, rindiéndose así homenaje a la Iglesia de Sevilla: San Isidoro, San Leandro, San Fernando, San Hermenegildo y las Santas Justa y Rufina.

El bordado de estos medallones, de forma circular, sigue la misma técnica que en el techo de palio, en que se recogen los cuatro patronos de las distintas Facultades universitarias existentes entonces, con fondo en milanés y el resto con bordados en relieve, rostro, manos y atributos en marfil, realizados por el artista D. Ricardo Suárez.

025En el centro del manto queda bordado el escudo de la Corporación con los escudetes en seda y una orla con el lema “Tota pvlcra est Maria et macvla originali non est in te”.

Por encima del escudo se sitúa, sobre la parte destinada a cubrir la cabeza de la Santísima Virgen y cayendo por los hombros, una gran toca bordada sobre tisú, con ocho cabezas de ángeles tallados en marfil por el mismo artista, a imagen del tondo central del palio.

La parte delantera del manto se remata con seis capillas, tres a cada lado de la Virgen, a modo de capa pluvial, dedicadas a otras seis Santas y también con una significación especial. Las dos más cercanas a la Santísima Virgen, contemporáneas a Ella misma, Su Madre, Santa Ana, que figura representada con la Virgen Niña, y su prima Santa Isabel que aparece embarazada del profeta Juan. A continuación, aparece una Santa mártir en homenaje a todos los mártires, Santa Bárbara, como recuerdo especial a la que le da nombre al taller ejecutor de la obra. Y una Santa y Reina, representativa de todas ellas, Santa Isabel de Hungría, Patrona además de la Facultad de Bellas Artes.

Finalmente, y en la parte más baja de la delantera del manto, como homenaje a la Iglesia contemplativa, aparece Santa Paula, fundadora de la Congregación que donó los dibujos de Joaquín Castilla a la Hermandad, y como testimonio especial a la gran Santa Sevillana, canonizada precisamente por S.S. Juan Pablo II en el periodo de ejecución del manto, aparece representada Santa Ángela de la Cruz.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA

El proyecto de realización del manto procesional para la Stma. Virgen de la Angustia se enmarcaba dentro del planteamiento patrimonial que la nueva Junta de Gobierno de la Hermandad, salida tras las elecciones de junio de 2000 y encabezada por D. Antonio Gutiérrez de la Peña, contemplaba en su programa de actuación, y respondía a una vieja aspiración de la Hermandad que, aunque planteada y estudiada siquiera someramente en diferentes ocasiones, nunca fue acometida de manera decisiva.006

Se pone en marcha por tanto el mecanismo para afrontar definitivamente el proyecto, creándose una comisión al efecto que llega a una primera decisión: el seguir lo más fielmente la idea original de Joaquín Castilla, partiendo para ello de los dos bocetos existentes en la Hermandad. En efecto, en 1965, Castilla realiza un primer boceto para el manto procesional de la Stma. Virgen, y poco más tarde otro, sin embargo las largas discusiones con la Junta de Gobierno entonces de la Hermandad universitaria, retrasan definitivamente el proyecto hasta terminar por no acometerse.La razón de tal proyecto se basaba en la creencia de que el paso de palio que diseñara D. Joaquín Castilla y Romero, se encontraba inacabado. En efecto, desde que en los años 50 se abandonara la ejecución del paso de palio tal como fue originariamente diseñado, muchos son los años transcurridos y siendo desde entonces una obra inacabada.

Proyectos para el manto de María Santísima de la Angustia

Proyectos para el manto de María Santísima de la Angustia

Tras numerosos meses de estudio se llega a la decisión de afrontar el dibujo del primero de los bocetos de Castilla, más acorde quizás con el estilo tan peculiar del resto de la obra, y de realizarlo sobre terciopelo burdeos, por las dificultades que plantearía concretar el color en que fue pensado.

Este dibujo sirve de base para el propio Taller de bordados y concretamente D. Joaquín López González, lo desarrolle, amplíe y enriquezca, y que tras sucesivas correcciones y mejoras apuntadas por la comisión, se plasma definitivamente en un dibujo a escala real sobre el que será ya posible comenzar a ejecutarse.La comisión designada al efecto, compuesta por el profesor titular de la Facultad de Bellas Artes, D. Juan Antonio Huguet Pretel, el también profesor D. José María Méndez, de N.H.D. Manuel Palomino González y diversos miembros de la Junta de Gobierno, encarga un primer dibujo a D. José María Méndez, en el que se va a respetar en todo el diseño y la arquitectura original del manto, desarrollándose sobre la base del boceto –bastante escasa por cierto-, y en consonancia con el resto de los bordados del techo de palio.

La Hermandad encomendó la realización de la obra al Taller de bordados Santa Bárbara, quien goza de un gran y merecido prestigio dentro de las Cofradías de Sevilla.

Tras la firma del contrato –en el mes de Septiembre de 2001-, el taller procedió en los meses siguientes, a la configuración definitiva. En la festividad de San Juan Evangelista, 27 de diciembre de 2001, en un acto institucional y sencillo celebrado en el propio taller, se dio la “primera puntada”, correspondiendo este honor a dos Hermanas de la Corporación, Dª Marta Martínez y Dª Cecilia Cano, comenzándose la ejecución material en el mes de febrero de 2002. Aproximadamente y sin tener en cuenta los distintos tamaños, el manto cuenta con un total de 6.300 piezas, habiéndose empleado un total de 20 kilos de hilo de oro fino en el bordado.

El 23 de abril de 2004, en la festividad de San Jorge, se instaló el gran bastidor para comenzar a pasar las distintas piezas del bordado ejecutadas durante esos dos años; previamente se había terminado la gran toca realizada sobre fondo de tisú. La elección del tisú supuso una gran complejidad, habida cuenta que el tono grisáceo del obrante en el techo de palio fue difícil de obtener entre los distintos fabricantes españoles, principalmente valencianos. Al final, en la fábrica de tejidos Luigi Bevilacqua de Venecia (Italia), se obtuvo el tono adecuado del tisú, encargándose una pieza que fue especialmente fabricada para ello.

La ejecución de la obra concluyó el día 28 de enero de 2005, en la festividad de Santo Tomás de Aquino, procediéndose a la entrega del manto por el Taller de Santa Bárbara.

Ese mismo día, un grupo de Hermanos procedieron a envolver el manto de la Stma. Virgen y trasladarlo a hombros desde las dependencias del Taller, en la calle Alonso el Sabio, al Salón del Apeadero del Ayuntamiento de Sevilla, donde a partir del primero de febrero se abrió al público una exposición de mismo.

La exposición fue inaugurada la tarde antes por el Excmo. Sr. Alcalde, con la presencia de numerosos Hermanos, de los medios de comunicación y de N.H.D. Bernardo Martín Moreno, verdadero benefactor de la obra, sin cuya aportación y cariño demostrado a su Hermandad, nunca quizás hubiera sido posible llevar a cabo esta gran obra, considerada en adelante “la gran obra del bordado sevillano del siglo XXI”.